Pacto de Socios: ¿Sigues Creyendo en la Palabra?

¿Decidiste emprender y preferiste hacerlo en equipo? Muchas veces el emprender es un camino solitario y son pocos los emprendedores que tienen la fortuna de caminarlo acompañados por un socio emprendedor o incluso por algún familiar o conocido que actúa como inversionista ángel. Al inicio existe una emoción compartida en sesiones interminables de planeación a futuro, sin embargo, esa energía inicial se va desvaneciendo rápidamente cuando los problemas surgen y el flujo de efectivo escasea.

Zeferino Cortes y Manuel Martínez

1/27/20266 min read

¿Decidiste emprender y preferiste hacerlo en equipo? Muchas veces el emprender es un camino solitario y son pocos los emprendedores que tienen la fortuna de caminarlo acompañados por un socio emprendedor o incluso por algún familiar o conocido que actúa como inversionista ángel. Al inicio existe una emoción compartida en sesiones interminables de planeación a futuro, sin embargo, esa energía inicial se va desvaneciendo rápidamente cuando los problemas surgen y el flujo de efectivo escasea.

Las discusiones de cómo utilizar los ingresos del negocio y la presión personal de los emprendedores para mantener sus asuntos personales fuera de la sociedad crecen. Uno quiere reinvertir todo para crecer; el otro necesita sacar dinero para resolver compromisos personales. La conversación termina con un “lo vemos después” que inicia un problema crítico, la falta de lineamientos y acuerdos para la toma de decisiones, la cual, empieza a abrir un abismo entre las posiciones de los emprendedores que muchas veces se vuelve infranqueable.

Este problema es común, aún entre emprendedores expertos, que no han enfrentado este tipo de problemáticas y desgraciadamente la falta de experiencia cobra un costo alto en el estilo de vida personal y en la probabilidades de que el negocio prospere. La buena noticia es que estos conflictos pueden prevenirse fácilamente a través de un Pacto entre Socios.

La Confianza es el inicio, no la Garantía

El problema son expectativas no alineadas. Aquello que acordaron verbalmente en una junta cada parte lo recuerda de manera diferente. El porcentaje de utilidades que creíste haber dejado claro, tu socio lo interpretó de forma distinta. Este tipo de problemas en la comunicación, se convierte en malentendidos y resentimientos que ponen en peligro el proyecto productivo y muchas veces los lazos personales que unen a los emprendedores.

Un pacto de socios no sustituye la confianza, simplemente genera acuerdos bien detallados que alinean las expectativas de las partes. Es la herramienta que permite que la relación sobreviva a los desacuerdos inevitables de la operación diaria.

Los cinco Conflictos que todo Socio enfrenta

En nuestra experiencia asesorando empresas, estos son los patrones que se repiten una y otra vez:

1. Visión Estratégica: ¿Hacia dónde vamos?

Un socio quiere duplicar la operación en el próximo año; el otro prefiere consolidar lo que tienen. Sin un mecanismo claro para tomar decisiones estratégicas, cada discusión se convierte en una batalla de egos donde nadie gana y el negocio se paraliza sobre todo en sociedades “cincuenta y cincuenta”.

2. Dinero: Salarios, Dividendos y Reinversión

Las necesidades personales cambian. Si no existe una política clara sobre compensaciones y distribución de utilidades, estas situaciones personales terminan fracturando la sociedad.

3. Contribución Desigual: “Yo trabajo más”

Comenzaron como socios “cincuenta y cincuenta”, pero con el tiempo uno dedica 60 horas semanales mientras el otro apenas 20. La sensación de carga desigual crece hasta volverse tóxica si no hay mecanismos para reconocer y ajustar esta realidad.

4. Salidas y Entradas

Como en cualquier relación, al inicio nadie está pensando en el final. Sin embargo, es importante definir cuál es el objetivo último de cada socio, para establecer, cuando sea necesario, mecanismos de salida y valuación que permitan: que el socio interesado por el patrimonio pueda tener una salida temprana, y que el socio apasionado por construir pueda continuar desarrollando el negocio.

Estas diferencias son especialmente importantes cuando los socios no se encuentran en la misma circunstancia económica. Lo anterior, dado que en muchos casos basta con promover un aumento de capital para diluir su participación en la sociedad. Sin reglas claras de valuación y derechos de preferencia, tu patrimonio está en riesgo.

5. La Trampa del 50-50

Parece lo más justo: poder compartido y responsabilidad compartida. El problema surge cuando hay un desacuerdo y la votación termina en un empate. El negocio se congela o termina en una disolución judicial donde ambos pierden.

¿Qué es un Pacto de Socios y por qué lo necesitas?

Un pacto de socios es el conjunto de reglas que rigen la toma de decisiones y el control sobre los activos de tu sociedad. Va más allá del acta constitutiva y define reglas específicas de la relación empresarial: cómo se toman decisiones importantes, cómo se resuelven desacuerdos, cómo ejecutas una salida en caso de un desacuerdo insuperable y cómo se protegen los intereses de todos.

Piénsalo así: cuando compras un auto nuevo, incluye un manual del propietario que te dice qué hacer en caso de que se prenda un testigo en el tablero, cada cuánto es necesario realizarle mantenimiento al vehículo y qué hacer en casos de emergencia. De la misma forma el Pacto de Socios es un conjunto de reglas y acuerdos bien documentados que los emprendedores toman previo a que los conflictos se tornen personales, emocionales o criticos para la sociedad. Ello permite afrontar crisis y desacuerdos sin romper los vínculos de confianza que dieron origen al negocio.

El Pacto como Herramienta de Aprendizaje

Cuando te sientas con tu socio a definir estos acuerdos, te obligas a hacer preguntas que de otra manera nunca surgirían: ¿Qué pasa si uno de nosotros quiere salir en los primeros años? ¿Cómo valuaremos la empresa? ¿Qué decisiones requieren unanimidad y cuáles pueden tomarse individualmente? ¿Qué pasa si uno de nosotros fallece o queda incapacitado?

Estas conversaciones son incómodas, pero absolutamente necesarias.

¿Por qué es especialmente importante en México?

La realidad del emprendimiento en México presenta desafíos particulares que hacen aún más crítico contar con un pacto de socios bien estructurado.

En nuestro país, la cultura de informalidad está profundamente arraigada. “Somos de confianza, no necesitamos papeles” es una frase que se repite constantemente en los negocios. Esta informalidad, aunque crea cercanía inicial, es una de las principales causas de conflictos insuperables. En un mercado donde muchas transacciones siguen basándose en la palabra, destacar por tu profesionalismo y claridad en los acuerdos te da ventaja frente a tu competencia.

Además, el sistema legal mexicano, puede ser lento y complejo, agravando estos problemas. Sin un pacto claro, los conflictos entre socios pueden parecer interminables, resolver dicho conflicto dependerá más de quién tenga mejores contactos o más recursos para litigar.

El Pacto no evita Conflictos, los Resuelve

Un pacto de socios bien hecho no evita desacuerdos, pero brinda criterios y lineamientos que permiten a los socios sobrellevar conflictos y crisis con herramientas claras.

Tampoco elimina la posibilidad de litigios, pero los hace mucho menos probables y costosos. Cuando las reglas están claras, las expectativas alineadas y los procedimientos definidos, la mayoría de los conflictos se resuelven. Parece laborioso, pero el pacto de socios es la materialización del refrán mexicano “cuentas claras, amistades largas”, el cual nos recuerda, que la honestidad y claridad en los acuerdos preservan las relaciones humanas a largo plazo.

¿Qué es más complicado invertir dos horas en una consulta estratégica o pasar dos años en un litigio que paraliza tu negocio? Evitar documentos no es la solución, la clave está tener conversaciones incomodas antes de que surjan los problemas.

Un pacto de socios no es desconfianza, es respeto por el tiempo y los recursos de ambos. Es reconocer que están construyendo algo valioso que merece protegerse. Es entender que la confianza y la claridad no son opuestas, son complementarias.

Los socios más exitosos no son aquellos que nunca tienen desacuerdos, sino los que saben resolverlos para seguir adelante.

El siguiente paso

Si tienes socios y no cuentas con un pacto, o si el documento que firmaron hace años ya no refleja la realidad de tu negocio, es momento de actuar, caminar sobre suelo firme te brinda tranquilidad e impulsa tu negocio.

En Cortés Martínez diseñamos pactos de socios personalizados que reflejan la realidad específica de tu negocio. No usamos plantillas genéricas porque sabemos que cada negocio es único.

Nuestro proceso incluye:

  • Diagnóstico inicial de estructura y puntos de riesgo

  • Mesas de trabajo con el sistema de toma de decisiones por matrices, para facilitar resolver los puntos de conflicto.

  • Redacción personalizada de cláusulas que protejan a todos y reflejen sus acuerdos

  • Implementación práctica integrada con tus estatutos sociales

  • Mesas de trabajo periódicas para mantener la junta directiva actualizada.


No esperes a que un conflicto te cueste tu negocio y tus relaciones.

Agenda una consulta estratégica con nuestros expertos. Analizaremos tu situación específica y diseñaremos las soluciones que tu negocio necesita.

Porque en los negocios, la confianza se protege con claridad; y la claridad se construye con acuerdos bien hechos.